Thursday, October 05, 2006



(Los 4 últimos párrafos de las conclusiones de la monografía que terminé la semana pasada)

Territorios de piel como territorios políticos: el cuerpo poético en Completa de Paula Ilabaca

por Pedro Montealegre


"No se contenta la sujeto con trabajar en y desde la materialidad física del Libro –y ahora lo relacionamos con Completa– sino también en cuanto a producir igualmente un discurso que ponga de relieve las migraciones y exilios, territorializaciones y desterritorializaciones que implican el mismo hecho problemático de definirse como sujeto sin acudir a los símbolos que el poder ha modelado como espejo de reconocimiento. Creemos que la política del rizoma resulta más estratégica que utópica o heterotópica. Tras las diferentes y actuales discusiones acerca del los alcances del poder, nosotros entendemos que los sujetos –situados en una sociedad o cultura determinadas– devienen finalmente hacia una cota, probablemente otro territorio, que entronca con nuestros propios principios éticos. Compartimos la visión de Francisco Fernández Buey (2003)[1] al decir que: “Gramsci afirma que no puede haber actividad política permanente [que como práctica requiere de un arsenal ideológico] que no se sostenga en determinados principios éticos compartidos por los miembros individuales de la asociación correspondiente. Son estos principios éticos los que dan compacidad interna y homogeneidad para alcanzar el fin”.

Este libro se sitúa críticamente en los intentos por definir, por un lado, una generación en la que se incluya, ya que partimos de la base de que en todo intento de etiquetación existe una política de la reificación[2] en la medida que luego sólo es posible acceder a esos productos culturales a través de la lógica mercantil, en los procesos de negociación de la realidad. No podemos ubicarla cómodamente en los esfuerzos por delimitar y definir una “poesía feminista” o “femenina” o una “poesía escrita por mujeres del siglo XXI” porque, como ya hemos visto, lo femenino de por sí es algo que huye de las categorías binarias y que no se instala con facilidad en algún proceso modelador que intente acotarla. Lo genuinamente femenino no es concebible en el proceso global de la fetichización que, a partir de esta nueva fase del capitalismo, produce la realidad: nos referimos al mismo acto poderoso que intenta transformarlo en mercancía.

No creemos, de acuerdo a esto, que todas las éticas sean válidas, puesto que el falogocentrismo ha definido y ha perpetuado su poder –luego reforzado por el capitalismo, aunque haya pasado por diferentes fases económicas a lo largo de la historia– en base a la exclusión de las mujeres (los pobres, las minorías étnicas y sexuales) de los espacios públicos para así justificar en parte la hegemonía de su economía simbólica y su economía monetaria. Por eso, todo acto político incluye una ética (que finalmente es un agenciamiento más estable) que obliga a tomar partido.

En Completa se toma partido utilizando las posibilidades subversivas del rizoma anárquico que escapa de toda ley. Es cierto, por otra parte, que sus referentes huyen de todo orden simbólico, pero no así de uno semiótico. Es aquí donde se da lugar una doble lucha. La primera es por la lucha de clases (y de género) en la concepción misma del signo lingüístico como bien dijeran Voloshinov y Bajtín (citados por Antonio Méndez[3]) y la segunda, por trasladarla a acciones igualmente performativas, como la misma parodia de este libro-territorio-cuerpo-sin-órganos que simula completar algo. No completa, de hecho, nuestra bibliografía".



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[1] Fernández Buey, Francisco. Ética y Política en la obra de Antonio Gramsci. Comunicación a un Congreso sobre Gramsci: Torino, XII/1997. Publicado en la Página Web de la revista Escenario, Nº 3, el 3 -03-2003. En línea: http://www.escenario2.org.uy/numero7/etica_fernandez.html. Revisada el 4 de abril del 2006.
[2] Estamos con Mary Ellen Bray al definir la reificación como una forma específica de alienación, en la cual la conciencia del individuo está tan agobiada con su identificación con los medios y el fruto de la producción, que se detiene el proceso dialéctico de identidad y se produce un bloqueo psicológico que niega el crecimiento individual, así como toda interacción social significativa”: Bray, Mary Ellen. Reificación. EN: PAYNE, Michael Et. Al. Diccionario de teoría crítica y estudios culturales. Paidós. Barcelona. 2002.

[3] Op. Cit. 2004

* Si pinchan en el título, pueden ver la monografía entera recientemente publicada en la página de letras 5.

3 comments:

baudelaire3 said...

Pedro: este posteo merece comentarios más cabados que éste. Soy también lector devoto de Ilabaca, pero no sé si comparto la terminología de tu monografía. Quizás te evs obligado a lidiar con ella. A mí me pasa, de ser ese el caso, algo parecido con los académicos yanquis. Un abrazo, C

baudelaire3 said...

Quise decir: "más acabados".

Pedro Montealegre said...

Te lo envié entero, Cristián, a tu correo electrónico, ya me dirás algo. Estoy de acuerdo contigo en una cosa: Terry Eagleton decía que al fin y al cabo un estudio académico demuestra una suficiencia retórica: no importa tanto lo que se dice, sino el cómo, es decir, que se diga de una manera adecuada... Espero que no caigamos en ese extremo, pero si se da el caso de que peque al utilizar mal un lenguaje, espero que se entienda lo que quiero decir a través de él, heheheh un abrazot.