Wednesday, January 18, 2006


FOME

Viendo la asombrosa cantidad de post que me dejan en el blog, las reflexiones que me nacen a partir de eso son varias: la primera tiene que ver con lo que originalmente esperaba; es decir, yo no sabía muy bien cómo funcionaba todo esto, y si el hecho de interesar a otras personas era algo que se daba con el tiempo; imaginaba que tarde o temprano más que dos o tres amigos se podrían sentir algo identificados con mi escritura, con la intimidad -eso sí, bastante escogida- expresada en escenas y palabras. Esto va más lento de lo que pensaba. Quizás en el fondo imaginaba que era como llegar con fuegos artificiales al blog-mundo, con lluvia de bienvenidas, esas cosas que a los solitarios les hacen sentirse aconmpañados, a los de autoestima sujeta al vaivén del péndulo, un poco más firmes. Pero nones. Creo que tiene que ver con el pecado del lenguaje críptico-poético-ensayístico que se me cuela, que me atraviesa, haciendo más probables las críticas de quienes defienden la claridad y el entretenimiento -qué tipo de claridad y qué tipo de entretenimiento- como forma de acercarse, de comunicar verdaderamente. En resumidas cuentas, para la comunidad blog soy aburrido. Eso creo, al parecer, y esto es lo segundo, porque esta crítica que me han hecho saber de otras formas mis amigos, es la misma que he recibido a los largo de los años como poeta. Que no se entiende lo que escribo. Que da sueño. Que hace bostezar. Que no es empático. Que aleja al lector. Etcétera. ¿Debo modificar mi escritura ante el gusto de la masa bloggera?, ¿debo pensar en el lector modelo que consume blogs, casi todos diarios de vida, unos más honestos que otros, ficciones breves para él o ella, escrituras fugaces para todos y para nadie? Creo que nuevamente tendré que ser un escritor en resistencia. Decir un no quizás majadero. Ante eso, pues pecho. A lo hecho pecho. Y quizás el deber de esto es ser consecuente con el lector escondido al que finalmente le comunicarán algo estas palabras. Y quizás sea el mismo silencio.

2 comments:

Mauro said...

Me pasó lo mismo con mi pequeña parcela virtual. me encontraban fome, cuando me iba en la profunda, y reconozco que compartía esos juicios, por eso caí en sequía y ya no he vuelto a postear, quizás es cosa de criar cuero de chancho y olvidarse de que lo leen... nunca se puede contentar a las masas, menos nosotros.
besos y abrazos que no quitan pedazos

aprendiz said...

No cambies ni lo cierres. Porfa.