Monday, March 20, 2006




Las Fallas de Valencia han finalizado. Pólvora. Ruido. Explosiones. Dentonaciones. Todo lo que termine en "s/ciones", salvo las "Despertás"; la traidicón de lanzar petardos durante una hora -de 8 a 9 de la mañana- para avisar a los vecinos de Valencia y pueblos aledaños que la fiesta comenzó. Verbenas. El mundo volcado en el carnaval. Las "mascletás" -concierto rítmico, atómico, humeante- y el desfile de las empingoroteadas falleras y falleros se detonan al compás de la orquesta callejera. Nunca he escuchado tanto infierno y he aspirado tanto humo de fuegos artificiales como en estas fiestas. La sordera es parte de la normalidad y del triunfo. Se suelta la mano. Se dan licencias. Desmadre, eso sí, controlado. Se suelta, pero la tradición la vuelve a sujetar. Las esculturas de cartón piedra, algunas muy irónicas (otras sólo lo pretenden) luego de 5 días son quemadas bajo la lágrima vigilante de la respectiva "fallera mayor". A la izquierda, la "cremá" de la falla de lado de casa. Se ven las cabezas de los falleros a contra luz, en el ritual catárquico y pagano del fuego. A la derecha, uno de los enormes y efímeros monumentos de Plaza del Pilar, de la ciudad de Valencia: la fiesta de bodas de unos abuelos.

17 comments:

María Santísima said...

Pedrito y Manuel, ustedes son las únicas siervas que me quedan. hemos perdido a la María Mauricio, por completo, ahora se cree Almodóvar, todo porque vive en la avenida España de Valdivia; a Cristián Gómez le salió una virutilla en la espalda y una guagua en la almohada (castigos por sus pecados); la Héctor Hernández se parece cada vez más a un viejo actor alcohólico maquillado; qué decir de Antonio Silva y compañía, yo sé qué me van a entender; sé de buena fuente que se llevaron regio con ellos -sobre todo Manuel- la última vez que vivnieron a Chula, pero no se preocupen, son roces demoniacos que se pasan con un buen rosario y unas genuflexiones simples
besos de una vieja amiga

María Santísima said...

lindos, acá les mando mi ritrato

Pedro Montealegre said...

Se parece a mi traje perdido, el único que le faltaba a mi colección. Ese látigo, indudablemente es mío ¡¡¡Te los has apropiado!!! Un abrazo.

Pedro Montealegre said...

....Creo que ese traje se me quedó en departamento de mi mejor amigo/ a el/la quiero harto..... ¿mis calzoncillos con mostacillas doradas también?

baudelaire3 said...

Pedro: quien esta Maria Santisima, la Antonia Torres? o quien? Anyway, solo para aclararle que la virutilla en la espalda son gajes del oficio y/o de la edad, pero que la guagua -carmen- dista mucho de ser un castigo.

Besos y abrazos,

C

Pedro Montealegre said...

No creo que sea Antonia Torres, porque no conoce a Manuel ni tengo relación con ella, ni sabe esos detalles enjundiosos de mi reciente biografía. Tampoco sé quién es, pero sí me lo imagino. Es una ironía sin rostro. Y no le hagas caso por lo de la virutilla, que yo lo encuentro -con todo respeto- sexy. Carmen es maravillosa y eso lo sabes tú mejor que nadie. Un abrazo.

María Santísima said...

ah Pedro, lo del traje es un detalle, la rosa de la guirnalda, lo importante son las cuestiones de fondo, nuestra fe se desploma, la fe en mi múltiple persona se deshace como migas de kuchen entre los dedos de las tías alemanas, Gómez tiene pelos, hijos, blogs, fotos, fotos, ah Pedro, nosotros que fuimos tan realistas
besos de la inmutable

María Santísima said...

ah Pedro, lo del traje es un detalle, la rosa de la guirnalda, lo importante son las cuestiones de fondo, nuestra fe se desploma, la fe en mi múltiple persona se deshace como migas de kuchen entre los dedos de las tías alemanas, Gómez tiene pelos, hijos, blogs, fotos, fotos, ah Pedro, nosotros que fuimos tan realistas
besos de la inmutable

manán said...

hasta dónde es talla y hasta dónde es en serio? la que se hace llamar "María..." Los que tenemos esa fe como de tante Gerda o la Sra.Ruth... creo en Mariano Isbel, que necesita que se haga un luto de él... eso cuenta el poema, ¡pero mira cómo nos hemos olvidado!

Recuerdo bien el ambiente, la cena espumosa y florida, los vestidos de las niñas como limoneros con flores, y a mi padre que contaba historias de lobos, de cuando él cazaba lobos al norte de la ciudad de… y a mi madre y su vieja corona de hierro con un solo rubí y las moscas nocturnas, grandes y solitarias, proyectando su sombra sobre los panes y sobre las lámparas –quizá de qué cadáver provendrían, de qué macabro panal- y los rumores nocturnos, leves en la puerta y en la chimenea; acaso un precioso ratón blanco rodaba desde el pinar a la chimenea, o una gacela, recién salida del bosque, venía a yantar las azucenas.


Las historias se agolparon de súbito, comenzó la visión. El personaje transitaba de espaldas; pero yo le veía la nuca armoniosa y casi le reconocía, oh, ¿no era aquel primo hermano de mi madre ¿Aquel amigo preferido de la casa? ¿o mi primer novio? ¿o quien nos había salvado hacía tiempo en una tarde de lobos? Me atrevía a interrumpir a mi madre; ella se volvió –el rubí sobre las cejas- entre interrogando y distraída. Y yo: ¡Mariano Isbel! Porque de súbito recordé el nombre, y me pareció que con eso estaba ya todo dicho. ¡Mariano Isbel! El personaje me volvía el rostro oscuro, los ojos brillantes.


Oh, sí, era aquel amigo preferido de la casa, y mi primer novio. Y rescaté la tarde, con trigos y con lilas; y el viejo carromato y las niñas, cuando fuimos al horizonte, y Mariano Isbel nos salvó a todos de la sombra de un lobo. Oh, y después se había muerto. Después se había muerto. Clamé: ¿Cómo nos hemos olvidado de Mariano Isbel?... ¿Pero cómo nos hemos olvidado?...


Todos me miraban entre interrogando y distraídos. Y como las lágrimas me inundaron el rostro, las criadas me llevaban desde la mesa a la alcoba. Oí los rumores y los himnos del final de la cena, las enaguas de flores de mis primas que se recogían, el paso de reina de mi madre. Lloraba tratando de retener el sollozo; pero, las lágrimas me inundaron el hombro, las sábanas, y así, empecé a llorar a gritos, enloquecida; y mi madre se arrodilló y me tomó los hombros, y me decía: -Niña, pequeña mía te vas a volver loca. Mira que te vas a volver loca. Nombras a alguien que nunca existió. Hablas de alguien que nunca existió.


Y lo terrible era que en lo hondo, yo no ignoraba que ella decía la verdad. Haciendo un esfuerzo supremo me rehice y sonreí. Entonces, ellos se iban y se llevaban las lámparas. Del otro lado de los vidrios, la luna se encendió y me envío algo blanco, una avecilla, un patito de dulzuras, que me entró en la sangre, en el corazón. Iba a volverme feliz, y a cerrar los párpados , cuando allí en la media sombra, sobre la vieja arca, sentado, rígido, vi a Mariano Isbel que me dijo: -Llórame.
Marosa Di Giorgio, Papeles Salvajes, 1991.

baudelaire3 said...

Pedro: no hay drama, los pelos en la espalda pueden ser sexys, más sexy encuentro la foto de María Santísima o "satísima", que en cuba es la mejor traducción de putísima. Fuimos realistas, y lo somos. ¿Qué tal estuvieron esas fallas? ¿Qué tal las visitas en tu ahora renovado departamento? Aquí la primavera sólo figiura en los calendarios, el termómetro sigue con una fidelidad abosluta al invierno. Nos vemos, besos a todos, C

María Santísima said...

ay Pedro, Gómez otra vez confunde todo, el invierno del que habla tiene que haberlo puesto muy serio, muy melancólico, en el Paraíso siempre es verano, del realismo derivó rápidamente en el naturalismo, lo del traje es sólo eso, la última de mis apariencias para llamar la atención de este mundo en llamas: si le gusta tanto le voy a enviar uno para que se lo ponga a quien quiera, o lo use él mismo por las tardes nevadas, no creo que a la niña Carmen le quede ni le guste. Gómez debe estar un poco aburrido, o definitivamente ha derivado en el sadismo. Lo de "satísima" no se lo diría a una pobre Virgen de Latex ni el más renegado de los cubanos a su fe fantástica, vital, sincrética y erudita, ni siquiera los que han sobrevivido después del paseo en balsa.. pero sí lo puede decir un arcaico machista, casi otomano, cuando ve a una mujer de lo más normal salir con su "látigo negro" por las esquinas, un "látigo negro" lo tiene cualquiera. Se divertiría mucho al conocer la parte superior del disfraz, ah una maravilla con orejas de murciélago, con cristales, con cascabeles.. mis ojos siguen enmascarados... Besos para ustedes
Madre de Leche

Espeso said...

Pedro:

Yo también estuve en las fallas, fue increible.

Nuestro último encuentro en Chile, fue por mi parte, bastante vergonzoso: El alcohol mezclado con el stress y mucha mentira y mierda...no me hacen nada de bien para la salud.

No se si sabes que estoy viviendo en Madrid, podríamos juntarmos por algún lado de la Hispania.

¿Quien es maría santísima?, que golpea sin mostrar su rostro...

María Santísima said...

Reproduzco una conversación público-privada en la que participo de manera indirecta:

baudelaire3 dijo...

Manán: después de meterme a tu blog, se me abre heavy el apetito. Te he visto en otros blogs, de gente muy cercana. Vuelvo a preguntarme quién serás. Bah, qué importa. Lo bueno es que hablas de esa pequeña que comparte la cama conmigo. Por cierto: yo creía y sigo creyendo que carmen significa cantos (soy poundiano de nacimiento), pero jardín florido creo que es aún más elocuente. Atte., B3

8:00 PM

maría santísima dijo:

tanto Pound, tanto Pound. habiendo tantas otras cosas que leer en este mundo... un misal... los evangelios de mi Niño... por un último un autor conservador que no haya colaborado con el Enemigo de manera tan directa. está de moda la alabanza sin fundamentos y el rescate de autores fascistas, nacionalsocialistas y todo tipo de pecadores a ultranza, De la Rochelle, el repugnante de Wagner, el largo viejo viaje hacia la noche de Celine, guácala... en evrdad, no están en el Cielo..., es un intento por escapar del modelo de lo políticamente correcto que domina la academia que esgrimen algunas personas que están dentro de la academia, pero que nunca renunca se atreverían a salirse en lo más mínimo de las reglas que se les imponen y aceptan como corderos (la imagen del Cordero siempre me ha repugnado un poco, qué desazón) para no poner en riesgo a sí mismos y a los suyos. Lo que me molesta particularmente es que hablan desde un lugar que no piensan abandonar, pero que quisieran, y hablan de Algo, del Mal, del apoyo al Mal, del regocijo con el Mal, sin siquiera sospechar lo que eso significa, ni estética ni éticamnete, no para ellos por supuesto, sino para el Otro, los Otros, el dolor de los Otros y su conciencia permanente sobre los cuales esas obras infames fueron escritas... sí, es mejor, claro, para esos sujetos, ponerse -sólo imaginariamente, claro- en el no tan inconveniente lugar del que con su obra aplasta, no del que es aplastado....mi voto de censura de Madre, una vez más...

Pedro Montealegre said...

amigos: estoy lleno de familia: ha venido mi hermano, mi madre, estamos todas las monjas y monjos del covento felices, y nerviosos, y con ganas de que se vea lo invisible y lo visible de esta ciudad de color salmón y de paella. No les puedo contestar bien, ni enterarme bien, pero ya lo haré, se los prometo, a todos, todas y cada uno y una y yo y ellos. Besos llenos de azares y azahares

María Santísima said...

Hija mía, qué barbaridad, ni un momentito para tu Verdadera Madre, que siempre te idolatra. Como le dije a Huidobro en un momento top-top: "Ámame, hijo mío, pues adoro tu poesía y te enseñaré proezas aéreas..". Yo sé que la familia es importante, pero no hay que exagerar (mira lo que me pasó a mí). De todas maneras espero que lo estés pasando regio con los "tuyos" (sabes, desde la ironía
verdadera, esas cosas hay que vigilarlas, en el Cielo tenemos los mejores terapeutas argentinos). No te preocupes. Me extraña que no hayas echo nada todavía con la tracalá de cogotes que te he puesto en bandeja. La enormidad de información secretísima y celeste que sólo se puede obtener en los escritorios del Cielo. De verdad, de verdad, que me esperaba un comportamiento más guerrero de tu parte, un espíritu cristiano. Veo que ya no tienes tiempo ni para la fe ni para la justicia. No te preocupes por mí, sabré encontrar mis delicias en otra alma... a menos que te arrepientas, claro
besitos de Mami

María Santísima said...

perdón, un errorcillo: hecho, de hacer, es conn "h"
se despide
Ortográfica

Pedro Montealegre said...

Siempre has sabido que tú eres mi verdadera Madre: y madre hay una sola, aunque en la multiplicidad del pecado, la distancia, y el maravilloso cocido que me ha llegado de paso, me alejen tiernamente de este debate. Te temo. Y quizás esa angustiante certeza es la que me impide descorrer el himen de tu velo, tu burka ajustado en donde escondes tu bazuka, y tantas otras pieles y otras hablas sin retorno y sin origen. Me pregunto, a propósito de todo esto -que es eso y nada- cómo se hubieran llevado Huidobro y Pound. Esa maravillosa posibilidad de evangelio, nunca nos lo enseñaste, Madre. En todo caso, ignoro -ignoto- si viene al caso. Ya he debatido sobre este pecado mensajes abajo o días abajo, de acuerdo a la vertical disposición de este diario. Sí me enorgullece, exhibicionistamente hablando, de la reciente concurrencia de viejos amigos, luego de años sin saber qués, ni cuándos, ni dóndes, y eso me da un sano prurito que no me quiero rascar. Les respondo a todos que no sé quién es la Santísima - o sea, tú misma, Oh, Madre-, pero que días sí días no, le pongo caras diferentes, a veces se parece más a una, a otra, y en realidad la búsqueda coloidal y movediza de su rostro no me incumbe, lo prefiero así, te prefiero así, les digo. Extraño a otros ferozmente que no aparecerán aquí. En este convento de negativos -Sameop el alrevés de poemas- indentidades que se fugan para no búscar culpables, la ética -muy propia de los pequeños nazis que somos- de clavarle a alguno la etiqueta -yo prefiero el golpe de fusta- y que no sienta ni un poquito de placer.

Tuya, montealegre p.