Tuesday, December 04, 2007

El peligro de la parodia

El otro día, en un evento en el el viejo cauce del Río, donde tuvo lugar Arte en las Calles, (gran iniciativa, muy buen rollo, creatividad a mil, aunque no pude estar mucho rato) me encontré con un escritor que defendía la parodia. O un cierto tipo de parodia. Lo hacía, argumentando el valor positivo de ese límite no del todo claro entre ficción y realidad, simulación y honestidad, como una manera de provocación: es decir, provocar por provocar, haciendo suyo lo que es políticamente incorrecto. Ha creado en su blog a partir de la figura física de sí mismo, de su autor, un personaje misógino, homófobo y xenófobo. Eso me dijo o me dio a entender. Pretende con ello denunciar precisamente esas características, lo que desde luego fue réplica de mis discrepencias y diferencias. En ningún momento especifica que se trata de una "tomadura de pelo". Le dije que después de esas "performances" uno debía dejar en claro de qué lado uno estaba, finalmente, como sujeto, como persona, una vez quitada la máscara de actor o bajado el telón. Esto, porque en la medida de que se incentiva o se re-produce a sabiendas ese margen de duda -o cuando al parecer ni siquiera se otorga esa posibilidad-, más que producir rechazo de unos lectores o de una comunidad, se puede producir, como ya se ha hecho, un proceso de identificación. Digo sentirse reflejados y reforzados, quienes manifiestan estas conductas, en la medida que no hay claridad o no se especifica el límite desde dónde se emite el discurso paródico... El antihéroe que llega a ser líder de audiencias. El efecto "Torrente" que "apatruya" la ciudad. Bueno, aquí dice algo muy interesante, también, Judith Butler: "Es imposible, en mi opinión, representar una parodia convincente de una posición intelectual sin haber experimentado una afiliación previa con lo que se parodia, sin que se haya desarrollado o se haya deseado una intimidad con la posición que se adopta durante la parodia o como objeto de la misma. La parodia requiere cierta capacidad para identificarse, aproximarse, y acercarse: implica una intimidad con la posición que en el acto mismo de reapropiación altera la voz, el posicionamiento, la performatividad del sujeto, de manera que la audiencia o el lector no saben exactamente donde está una, si se ha pasado al otro bando, si permanece en el suyo, si puede ensayar esa otra posición sin caer presa de la misma durante la representación". En fin, tiene dos blogs, y creo que en un de ellos la identificación es total. Podría decir que aunque se trate de ficción, no hay parodia. El diablo se ha comido al actor que intentaba ridiculizarle.

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Pd. En la foto, una parodia demoniaca de uno mismo :p

16 comments:

Nemo said...

Es muy cierto, le pudo la ficción.
Un abrazo

la espia said...

No estuve allí pero estoy totalmente de acuerdo contigo. Para que la parodia sea buena y haga su efecto tiene que conseguir engañar al espectador desde el principio, y durante buena parte de la misma. Pero si al final queda alguien que no se ha enterado de que aquello era una "tomadura de pelo", has fracasado en el intento de parodiar, e incluso corres el peligro de haber logrado lo contrario de lo que pretendías.
Con motivo del pasado 1 de diciembre posteé un texto de Sejo Carrascosa defendiendo el barebacking que te invito a leer. Viene muy "al pelo". Aviso: es muy bestia.
Es un placer leer tus posts siempre.
Un abrazo

Pedro Montealegre said...

Nemo: pues pareciera que en el caso de esos blogs, conseguir lectores a costa de lo que sea -y con el maquillaje sospechoso de la parodia- se puede vejar a todo el mundo. No y no. Un abrazo.

Espía: Ya estamos de acuerdo en lo primero, hehehe, y muy interesante el texto que nos reproduces, y qué decir, ¿no se dan cuenta que últimamente en el mundo todo se está "a-lo-bestiando") Besos.

Chiquitita22 said...

Las personas inteligentes deberían saber discernir la parodia de la realidad. No creo que el personaje del ezcritor se haya comido al propio Rafael Fernádez. Yo lo sigo desde hace tiempo, y tengo la suerte de tenerlo como amigo, y me parece una persona encantadora.

Sirva de precedente, para los que no lo sepan, que, cuando salió ganador al mejor blog del año, ganó 3000 eur y los donó a una ONG para niñas violadas.

Es una persona cariñosa, tolerante y altruista, nada más lejos, de su abominable personaje.

Un saludo, Pedro.

El perro del mal said...

Las personas inteligentes deben saber distinguir la parodia de lo que no lo es?, ¿eso exhime entonces al autor de toda responsabilidad por la ambigüedad derrochada a la hora de soltar burradas de corte, pongamos misógino, fascista o bla bla bla ¿la parodia es la coartada para vertir opiniones (siquiera sea sólo para satisfacer el gusto por la provocación)ofensivas o de dudoso gusto, que satisfagan tal vez la vanidad y el ego de su autor, confundido o no, con su personaje?
un escritor es, en parte, su/s personaje, creo, es de sobra conocido, ahora bien, puestos a opinar, lo único que puedo decir es que la página del ezcritor, por ejemplo, (no se si Pedro habla de él ya que no lo nombra directamente) no la aguanto ni dos minutos, no tiene ningún interés creativo o artístico, para mí, así que poco me importa si su personaje es despreciable o no, sólo se que no merece mi tiempo o mi curiosidad, aunque pueda, puntualmente atraerla, todo es posible, en cualquier caso, creo, la ética y la estética no van demasiado disociadas, las formas (los medios), son, en mi opinión igual o más importantes que los fines y es importante, digo yo, no parecer ( hacer) el gilipollas, porque ya se sabe, corres el riesgo de que traten en consecuencia, No?
un abrazo Pedro, estás monísimo con ese look infernal

Anonymous said...

Perro del mal:

Un punto y aparte no le vendría mal a tu texto.

(es un truco para camuflar ladrillos)

De todas maneras, seguro que el eZcritor se ríe de lo que piensas de él porque ¿Tú quien eres? ¿Otro poeta del montón que quiere pero no puede?

El perro del mal said...

El que pone comentarios anónimos eres tú, no yo. ¿? quien soy yo está claro.
A qué te referirás, cuando dices que quiero y no puedo, es una absoluta incognita para mi. Escribo, mejor o peor, por gusto, (el mío), punto.
Ahora bien, mi mail es arturomendezcons@hotmail.com, quedamos, cuando quieras, me dices, lo que quieras, a la cara, si te atreves y arreglamos las cosas a ostias, si es necesario.

Pedro Montealegre said...

Artú, te agradezco, de verdad, tus comentarios, compañero. Y te digo una cosa, aunque ya da igual: Be carefull: "No le des de comer al troll" :)

Chiquitita: gracias por postear y dejar tu opinión.

Pedro Montealegre said...

Invito a debatir lo que sea, de forma abierta, crítica, pero sin faltar el respeto, ni atacar escudado en el anonimato. A partir de ahora, cualquier comentario que insulte a los demás será borrado.

Cucaracha homicida said...

Participio en el asunto, sin entrar por ello al trapo:
Confieso que al leer la crónica "alterada" de aquel recital, me sentí en parte humillado por la especie de doble-moral manipuladora de aquel texto.
Y pasé días leyendo textos y textos del mencionado autor, observando como utiliza un estilo similar en todos sus escritos. Biografía? Literatura?

Cierto es que hacer parodia puede ser complicado debido al hecho de asociarse a unas ideas a las que supuestamente se pretende hacer crítica, pero también es cierto que hay una libertad que no se puede atacar en el momento en el que nos introducimos en el universo literario.
La ficción literaria, señores, libera al autor de cualquier compromiso que no quiera tomar. Esto, en mi opinión, no es lo más acertado del mundo, pero no deja de ser un criterio personal que no puedo imponer a nadie.
No conozco a Rafa lo suficiente, pero tengo la impresión de que el escritor y el personaje no son la misma persona. No está obligado a confesar.

Hay cosas más urgentes.

Pedro Montealegre said...

Gari, muy interesante tu comentario, de verdad. También te agradezco el que te hayas animado a dejarlo. Te recuerdo sólo una premisa de nuestros maestros literarios y cívicos: "escribir sobre un mundo, es proponer un mundo". Un abrazo.

Ansalon said...

No leo a Ezcritor desde hace mucho tiempo, pero desde el primer escrito entendí su tono irónico y absurdo, así como el hecho de que se pseudo-yo no debía tener nada que ver con su yo real. No creo que un escritor deba compartir los sentimientos o modos de pensar de sus personajes para poder escribir desde su punto de vista. El antihéroe es un recurso utilizado desde siempre en la literatura, como critica hacia su modo de pensar o como guía al mundo del absurdo.

Pedro Montealegre said...

Ansalon, gracias por pasarte por aquí a dejar tu opinión. Un saludo

dielupanar said...

Me temo que le estás dando mas importancia de la que realmente tiene, yo entiendo sus textos como una performance al estilo del Duchamp travestido convertido en su alter ego. Sus textos son acto puro en la mente del lector, puesto que recrean imágenes cercanas, con un claro caracter esperpéntico. No tiene mas ciencia.
Un saludo.

Pedro Montealegre said...

Dielupanar: también a ti muchas gracias por pasarte aquí.

Viktor Gómez said...

Buenos días, aunque algo crispados.

A los polemistas y demagogos deberíamos ni nombrarlos.

El acto del 1 de diciembre tuvo su luz en la concordia y en la calidad humana y artística de la gran mayoría de los asistentes.

Entiendo y comparto lo que tanto Pedro como Nemo transmiten desde su conciencia clara y su corajudo arte sin treta, trampa o simulacro.

Y con su claridad de conciencia y arte me quedo.

A los que abrillantan su ego con saliva y veneno
ni mentar ni conversar quiero.

Y no, no me estropean el 1 de diciembre,"EL ARTE EN LAS CALLES" que fue día entrañable y gesto a repetir entre anmigos, semejantes y ciudadanos.



Abrazos,

Vuestro Víktor